Entradas

This is the end

Imagen
Las clases llegan a su fin, como todo en esta vida, y las últimas horas de la asignatura (últimas horas presenciales, que aquí estoy yo dándole a la tecla) estuvieron dedicadas a presentar "in voce" una situación de aprendizaje de algún aspecto de la lengua diseñada y defendida mediante el democrático sistema del "Pecha kucha", que si bien pone diques al torrente de la oratoria asegura como contraprestación  la participación de toda la clase en un tiempo prudencial para examinadores y oyentes. Mientras esperaba al fatídico momento en el que resonara mi nombre iba observando las presentaciones de mis compañeros. El error que más se repitió fue el de no dotar al producto final de una orientación real. El producto final, además de ser la creación (física o digital) de algo en donde  los estudiantes vierten los conocimientos que han adquirido durante la situación de aprendizaje y el profesor puede comprobarlos, debe estar orientado a presentarse en una situación real qu...

No hay libro malo

La llegada de la LOMLOE y su enfoque competencial ha impulsado un replanteamiento metodológico que, en muchos casos, ha conducido a una crítica —a veces excesiva— del libro de texto. Se tiende a presentar el libro como símbolo de una enseñanza tradicional, cerrada, transmisiva y centrada en contenidos. Sin embargo, esta visión simplifica en exceso una cuestión mucho más compleja. Las editoriales han evolucionado y muchos libros actuales intentan integrar competencias clave, proyectos, actividades de trabajo cooperativo, recursos digitales y evaluación competencial. Aunque ninguno de ellos es perfecto (como tampoco lo es ninguna metodología), sí pueden constituir una base útil sobre la que estructurar el curso. Pensar que el profesorado debe generar todo el material didáctico por su cuenta no solo es irreal, sino también insostenible. La carga de trabajo que esto implica choca con la realidad de los horarios docentes, las exigencias administrativas y la diversidad de grupos que atend...

¿Por qué lo llamamos competencias si queremos decir contenidos?

Aunque la LOMLOE otorga una notable libertad metodológica al profesorado, establece con claridad que las situaciones de aprendizaje deben centrarse en el desarrollo de competencias clave, no en la mera transmisión de contenidos. Esta normativa se alinea con una concepción moderna de la educación que entiende que lo importante no es qué se sabe, sino qué se sabe hacer con lo que se sabe . De hecho, los decretos curriculares vigentes ya no utilizan el término “contenidos” como eje organizador, sino “saberes básicos”, competencias específicas y criterios de evaluación. Sin embargo, esta transformación no siempre se refleja en las aulas. La inercia de los centros y del propio sistema educativo, junto con las exigencias de los exámenes y las pruebas externas, perpetúa una práctica basada en la memorización de contenidos. En muchos casos, el alumnado es evaluado en función de lo que recuerda, no de lo que comprende, reflexiona o aplica. Este desfase puede convertirse en un obstáculo signif...

Un soneto me manda hacer Violante

En mi vida me he visto en tal aprieto, pues debo reconocer que no asistí a la clase del 30 de abril. Pero me he dado una vuelta por los blogs de mis compañeros y creo que me hago una idea de lo que ese día se trató. Como es normal existe una diferencia generacional entre profesores y alumnos. Esto en el siglo XIX y principios del XX no suponía ningún problema porque las sociedades avanzaban muy lentamente y la realidad de los docentes era la misma que la de los alumnos, el mundo para el que se tenían que preparar los adolescentes era el mismo que habían vivido sus padres. Pero en el segundo tercio del siglo pasado alguien pisó el acelerador y las sociedades empezaron a cambiar. Casi 100 años después nos encontramos con un serio problema en el mundo de la enseñanza, pues la realidad del profesorado difiere profundamente de la de sus alumnos. Y no me refiero solo a formas de aprender y enseñar, me refiero a la realidad vital, al mundo que nos circunda y en el que ocupamos un determinado ...

Quien habla solo espera hablar a Dios un día

 El Real Decreto 217/2022 descansa en la mesita de noche de todo docente español. Por él sabemos que la Ley dota de una gran autonomía a los centros para diseñar la programación de aula. Además no habla de contenidos, sino de situaciones marco.  ¿Por qué lo hace? Porque solo hay tres cosas iguales en dos institutos, la I, la E y la S. Cada centro es un mundo, está situado en una zona distinta y debe enfocar la enseñanza de manera diferente. La libertad que me da la Ley me permite atender a las necesidades específicas de mi alumnado y, conociéndolas, hacer la programación adecuada. No obstante, cuando un alumno empieza las clases la programación de contenidos ya está hecha, por lo que difícilmente se pueden haber analizado sus necesidades. Como he dicho arriba el Real Decreto no establece contenidos sino que habla de competencias, cosa que otorga al docente gran libertad de maniobra. Sin embargo cuando llega el examen de la PAU a nuestros alumnos se les evaluará por contenido...

El método ancestral es bueno para el cava pero no para la enseñanza

 La realidad de las aulas es tozuda y se empeña en decirnos que nuestros alumnos no saben leer, o tienen dificultades, que es lo mismo. Esto les impide estudiar aún en el feliz caso de que quisieran. Y aunque quieran es muy posible que llegado el examen no sepan qué se les pregunta y se vayan por los cerros de Úbeda. Como docentes no podemos permitir esta situación. Debemos ponernos ante el espejo y preguntarnos para qué enseñamos lengua. ¿Queremos que los chicos y chicas sepan de memoria las perífrasis verbales con participio pasado? Creo que todos estaremos de acuerdo en que lo que queremos en principio es que hablen  y lean correctamente. Para que los alumnos se interesen por la lectura debemos entender que el salto generacional en los últimos años ha sido el mayor de la Historia. Podría decirse que vivimos en mundos distintos. Los chavales de 15 años nunca han leído un periódico, no han escrito una carta... tienen verdaderos problemas para extraer de un texto las ideas pri...

Contenidos versus necesidades

 En la clase del día 26 de marzo comenzamos debatiendo sobre la libertad que (en teoría) te ofrece la LOMLOE a la hora de elaborar nuestros currículos. Los saberes básicos son una guía pero no te dicen cuándo dar esa materia, no especifica los contenidos. Esta libertad lleva a la mayoría de profesores a establecer la secuenciación  por contenidos y no por competencias. Es al otorgarle tanta importancia a los contenidos cuando el docence suele cometer un error. No es lo mismo un instituto de una zona de nivel socio-económico bajo que un instituto situado en un barrio de nivel medio-alto. En estos dos casos, si aplicas los mismos contenidos, te encontrarás con que las necesidades son distintas. Y si el docente no atiende a las necesidades de su alumnado, va a tener problemas. Así, con la ley en la mano, los centros tienen total libertad para elaborar su currículum, pero siempre deberán atender a las necesidades del alumnado con el que van a trabajar.  Otro tema del que se h...