Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2025

Carta de desamor o cómo hablar en público

  La clase del miércoles 12 de marzo estaba dedicada a cómo hablar en público. Y no hablar de cualquier tema desde un punto de vista aséptico, sino hablar sobre algo personal, sobre un adiós. La tarea consistía en escribir una carta para despedirnos de un amor ficticio, pero inevitablemente muchos compañeros/as se deslizaron hacia lo personal y acabaron escribiendo casos personales. Mi carta fue un lamentable intento de hilar varios versos famosos de grandes poetas que no tuvo mucha fortuna. En mi defensa he de decir que la redacté allí mismo, con la esperanza de que no diese tiempo a leerla, pero dio. Extrañamente no me puse tan nervioso como en otras ocasiones, debido a que en realidad la carta era absolutamente inventada. La verdad es que siempre he tenido imaginación, no tengo problemas para inventarme historias. Dice el profesor que todos somos creativos y que es una cualidad que se puede ejercitar si es que alguien piensa que la tiene un poco oxidada. Además, es algo que debe...

Con uve de vocación

Imagen
Valentía, voluntad, vehemencia, visión, y estar un poco "volado", es lo que hace falta para lanzarse a ser profesor, pero no vocación. Y si se tiene, se debe esconder, pues si los demás vislumbran esa cualidad, tu contador de horas extraordinarias empezará a echar humo, y te aseguro que no se llaman así por estar extraordinariamente bien pagadas... Al final, lo único innegociable en este oficio de "desasnar" adolescentes es el trabajo bien hecho, el amor a la cultura y a la sensación de que se está transmitiendo y por lo tanto se está ayudando a futuras personas a vivir su vida y sus derechos más plenamente. Si queremos llamar a esto vocación... venga, pues la burra pa' ti.